Llegaron a la ciudad de Chubut algo más de cien familiares y allegados de quienes fueron ejecutados. Serán cuatro días de actividades, de memoria, emoción, debate y reclamo de justicia.
El avión de Aerolíneas Argentinas carretea despacio hasta el final de la pista después de un aterrizaje perfecto y desde las ventanillas se vuelve nítida la imagen: con un avión militar de fondo, detenido frente al aeropuerto de Trelew, una bandera fucsia le da pelea al viento sostenida por muchas manos.
Otro de los comienzos posibles para esta historia de cuatro días que le cambió la cara a la ciudad podrían ser los familiares de lxs militantes asesinados y de quienes sobrevivieron a ese hecho y fueron asesinades y desaparecides después de 1976 subiéndose al avión militar, justamente, para cantar dentro promesas de venganza “por los muertos de Trelew”.
“Estamos acá para honrar a esa generación y a su lucha, una lucha coherente con su época, que se rebeló a los poderes establecidos como tenemos que rebelarnos ahora. Hay cosas que parecen imposibles, pero Trelew demuestra que lo imposible no puede ser un límite”, dice Susana Vega, una expresa política durante la última dictadura cívico militar de Neuquén que viajó para los homenajes del 50 aniversarios.