12 países de la región acordaron una serie de medidas para afrontar los problemas migratorios que los afectan.
y 11 países más, entre ellos los principales generadores de migrantes de la región como Venezuela, Cuba, Honduras o Haití, pidieron a los países receptores acabar con políticas “selectivas” que privilegian la entrada a determinadas nacionalidades, el levantamiento de sanciones internacionales, renegociar la deuda y más desarrollo para los países de origen como vías para reducir los flujos migratorios en América.
México, que es país de origen, tránsito y destino, se comprometió a cooperar con sus socios en materia de petróleo, energía, salud, alimentación y con programas sociales, así como a promover el comercio intrarregional, por ejemplo, mediante preferencias arancelarias.
México, Venezuela, Cuba, Honduras, Haití y Colombia estuvieron representadas por sus respectivos mandatarios, aunque se les vio poco en Palenque, la ciudad del estado fronterizo de Chiapas donde tuvo lugar el encuentro. También estuvieron representantes de Belice, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Panamá.