Tras el derrumbe del edificio de la avenida Pedro Goyena 555 del barrio de Caballito en el que fallecieron dos hermanos de 75 y 77 años como consecuencia del desmoronamiento de una propiedad lindera a una obra en construcción –y del que todavía quedan 13 familias damnificadas que aguardan por entrar a sus departamentos para, al menos, recoger sus pertenencias–, diferentes sectores comenzaron a hacer hincapié sobre falencias y falta de controles tanto en obras vigentes como en construcciones más antiguas. Esto lejos parece próximo a resolverse: un relevamiento llevado a cabo por la Asociación Civil Defendamos Buenos Aires asevera que entre departamentos, casas y obras en construcción existen 5400 viviendas en peligro de derrumbe.
Tras el derrumbe del edificio de la avenida Pedro Goyena 555 del barrio de Caballito en el que fallecieron dos hermanos de 75 y 77 años como consecuencia del desmoronamiento de una propiedad lindera a una obra en construcción –y del que todavía quedan 13 familias damnificadas que aguardan por entrar a sus departamentos para, al menos, recoger sus pertenencias–, diferentes sectores comenzaron a hacer hincapié sobre falencias y falta de controles tanto en obras vigentes como en construcciones más antiguas.
Esto lejos parece próximo a resolverse: un relevamiento llevado a cabo por la Asociación Civil Defendamos Buenos Aires asevera que entre departamentos, casas y obras en construcción existen 5400 viviendas en peligro de derrumbe
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